viernes, 18 de marzo de 2016

DECIDIR SIN PRECION FAMILIAR, SOCIAL O DE AMISTAD, ES SER CONSECUENTE......



Decidir sin miedo a equivocarme me revelan cómo sentirme bien con mis decisiones, a partir de que mis elecciones respondan a mis valores y convicciones, sin factores que incidan sobre mi toma de decisiones, haciéndome sentir indeciso.
 
Nadie me obliga a elegir algo que no quiero. Independientemente del resultado de mi decisión, si lo he elegido yo, según mis prioridades y preferencias, me sentiré satisfecho. No sucederá lo mismo si elijo algo por la presión familiar, amistad ,social o porque crea que debo hacerlo.
Tomar mis propias decisiones me dará una gran seguridad en mi mismo, e incluso si al final no sale como esperaba, creo que no me sentiré mal porque ha sido una decisión que he tomado conscientemente.
Todos tenemos una serie de valores, principios, que nos sirven como guía y representan nuestras prioridades en la vida. Cuando nuestras acciones y decisiones no son coherentes con nuestros valores, nos sentimos desgraciados.
Por tanto, Mi elección se ajusta a mis valores, y me siento satisfecho, aunque:
 
  " A veces la decisión mas difícil ..... es la MEJOR "


domingo, 13 de marzo de 2016

15 DE MARZO DE 2013 " HABEMUS PAPAM "






El papa Francisco cumple su tercer año en Roma como cabeza de la Iglesia Católica. Su papado se ha caracterizado hasta la fecha por un cambio en las formas, sobre todo, y en el mensaje. Es más sobrio y austero, más social, más pragmático, más sencillo y más cercano. Su antecesor, el papa emérito Benedicto XVI, era un muy docto en teología pero menos carismático.
Con Jorge Bergoglio el rostro de la Iglesia ha cambiado y parece más humano y más simpático; aunque los cimientos de la institución, que tiene más de 2.000 años de antigüedad, y sus dogmas sigan inamovibles. El primer papa sudamericano ha empezado reformando la fachada de la casa.
A Francisco no le tiembla la voz al clamar contra la injusticia, la desigualdad, la violencia y la pobreza. De hecho, esta tónica se ha repetido en sus intervenciones durante estos tres años. Es innegable que sus palabras, sus gestos y su espontaneidad llegan y quizá convencen incluso a los no creyentes.
No es fácil hacer una selección de sus discursos ni sus mejores frases, porque han sido tres años muy activos