lunes, 6 de julio de 2015

7 DE JULIO ( SAN FERMIN )


 
SAN FERMIN
 
 
 
 
 
San Fermín, obispo de Pamplona. El obispo de Tolosa San Saturnino le envió a predicar el Evangelio a Pamplona, le consagró por su primer obispo y, vuelto después de algunos años a las Galias, predicó el Evangelio en el norte de Francia, muriendo en Amiéns, s. II.

El celo evangelista de Fermín en su tierra navarra emparejaba con el de su antecesor Saturnino. Al conjuro de la palabra entusiasta de Fermín los templos paganos se arruinaban sin objeto y los ídolos hacíanse pedazos: en poco tiempo el territorio fue llenándose de fervorosos cristianos.

Las devociones fundamentales de San Fermín eran precisamente las devociones fundamentales, dicho sea sin ánimo de paradoja: la Santísima Trinidad y la Santísima Virgen María. Invocando a la Santísima Trinidad, la devoción de las devociones, operaba milagros tan prodigiosos que los gentiles en Navarra y en las Galias llegaron a mirarle como un dios. Vamos a dejar a un lado la leyenda. Digamos en lenguaje actual que el amor de Dios inflamaba el alma de Fermín en una caridad milagrosa.

Fermín, después de ordenar suficiente número de presbíteros en su tierra, pasó a las Galias, cuyas regiones reclamaban el entusiasmo del joven obispo, pues a la sazón ardía en ellas furiosa la persecución. La indiferencia ante la persecución constituía en Fermín otra manera de predicar y no precisamente la menos eficaz. Los paganos de Agen, de la Auvernia, de Angers, de Anjou, en el corazón de las Galias, y también en Normandía, quedaban admirados de aquella presencia que daba sereno testimonio de Cristo, indiferente a todos los peligros. El ansia tranquila del martirio movía a Fermín.

Esta ansia dirigió a Fermín hacia Beauvais, donde el presidente Valerio sostenía una crudelísima persecución contra todo lo que tuviera nombre de cristiano. Fermín, encerrado muy a poco de llegar, hubiese muerto en la prisión, víctima de durísimas privaciones y sufrimientos, de no haber acaecido la muerte de Valerio, circunstancia que el pueblo creyente aprovechó para ponerlo en libertad. La fama de su entereza moral y su gesto de comenzar a predicar públicamente a Jesucristo tan pronto como salió de la cárcel movieron en aquella ocasión eficazmente el corazón de muchos paganos, que juntamente con los viejos cristianos, contagiados todos ellos del entusiasmo de Fermín, edificaron iglesias por todo el territorio.

A Fermín, infatigable, se le señala en la Picardia y más tarde, de regreso de una correría por los Países Bajos, otra vez en la ciudad de Amiéns, capital de aquella región, en donde había de encontrar gloriosa muerte. La cercanía intuida del martirio acrecentó más todavía su santa indiferencia y el entusiasmo de Fermín, ya incontenible en su empeño de predicar a Jesucristo. Por otra parte, la fe de Fermín seguía operando prodigios asombrosos, comparables a los de los primeros apóstoles.

El pretor de Amiéns, alarmado de aquel ascendiente, llamó a su presencia a Fermín; pero, prendado de su persona y de la sinceridad de sus palabras, mandó ponerle en libertad. Pero, como Fermín insistiera en predicar al pueblo la fe en Cristo, el pretor, volviendo de su acuerdo, ordenó encerrarlo en la prisión. La agitación del pueblo creyente, mal resignado con esta medida, determinó un miedoso y cruel impulso del pretor: mandó cortar la cabeza a San Fermín en la misma cárcel. En medio de la consternación de los cristianos un tal Faustiniano, convertido por San Fermín, tuvo el valor de atreverse a rescatar el cuerpo decapitado para enterrarlo provisionalmente en una de sus heredades, y más tarde, con todo sigilo, trasladó los restos de aquel gran devoto de María a una iglesia que el mismo San Fermín había dedicado a la Santísima Virgen.

miércoles, 24 de junio de 2015

Nuestra Señora de la Luz



Nuestra Señora de la Luz
 
Patrona General del Puerto y Alcaldesa Honoraria y Perpetua del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria.
 
 
La imagen de la Virgen de La Luz de La Isleta se incorpora a la exposición dedicada a José Luján Pérez que se exhibe en San Martín
 
 

viernes, 12 de junio de 2015

SAN ANTONIO ( Un Santo con derecho a Hoguera )



SAN ANTONIO
 ( Un Santo con derecho a Hoguera )


 
 Hay dos santos más que, al menos en Gran Canaria, tienen derecho a hoguera. Las vísperas de San Antonio y San Pedro también tienen el rito del fuego, el primero preparatorio, el segundo recordatorio de la gran noche sanjuanera. Y es mucho tener derecho a hoguera, todo un rango, porque no hay más santos a los que el pueblo se lo haya concedido, y es que lo de San Antonio y San Pedro no es importado, es propio.




Hacia 1190 nació en Lisboa Fernando Martins, conocido hoy entre nosotros como San Antonio de Padua (en Portugal, en cambio, como "santo Antonio de Lisboa"). A los veinte años Fernando ingresó en el monasterio de San Vicente de Fora, en Lisboa; y dos años más tarde se trasladó al monasterio de Santa Cruz de Coimbra, donde se ordenó sacerdote.

Tras conocer a un grupo de franciscanos, dejó su monasterio y comenzó a seguir a San Francisco de Asís, tomando el nombre de Antonio. Se embarcó hacia Marruecos, pero una grave enfermedad le obligó a renunciar a su ideal de misionero, yendo a vivir a tierras italianas, donde se reveló como un extraordinario predicador. En 1230 llegó a Padua, ciudad de la que ya no se alejó y en cuyas cercanías murió el 13 de junio de 1231, siendo canonizado al año siguiente por Gregorio IX

 

SAGRADO CORAZÒN DE JESÚS ( IGLESIA DE LOS DOLORES DE SCHAMANN )



jueves, 4 de junio de 2015

CORPUS CHRISTI LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

CORPUS CHRISTI 
LAS PALMAS DE GRAN CANARIA



 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

miércoles, 3 de junio de 2015

3 JUEVES EN EL AÑO



“Hay tres jueves en el año que relucen más que el sol:
Jueves Santo,
Corpus Christi y el día de la Ascensión”